
El Ministerio recurre a grupos de supuestos católicos abortistas para distribuir una encuesta cuyos resultados coinciden exactamente con las propuestas del Gobierno.
REDACCION HO.- El grupo norteamericano abortista conocido como Catholics for Choice, una organización ligada a “Católicas por el derecho a decidir”, que difunden las “virtudes” del exterminio de niños al tiempo que se presentan como católicos, es la fuente de la que proceden los datos de una encuesta que se ha hecho pública hoy, según la cual el proyecto abortista del Gobierno es el preferido por la mayoría de los católicos españoles.
La superchería ministerial conoce hoy una nueva plusmarca a través de una de las patas del lobby abortista, la Federación de Planificación Familiar Estatal, entidad subvencionada por la ministra del aborto que ha sido la encargada de dar a conocer la supuesta encuesta de católicos partidarios del exterminio de niños no nacidos.
Cuando todos los sondeos y encuestas de nuestro país, incluso las elaboradas desde posiciones proclives al aborto, señalan que la mayoría de ciudadanos rechazan los planes abortistas del Gobierno, Zapatero y el PSOE intentan desde Igualdad contrarrestar la soledad el que se encuentran.
Torpe maniobra de distracción
Según el sondeo del ministerio del aborto, vía abortistas de la FPFE y supuestos grupos “católicos”, el 62 por ciento de los españoles cree que el aborto debería ser legal “en general” durante las primeras doce semanas de embarazo, dejando la decisión en manos de las mujeres y sus médicos. Es decir, los resultados del sondeo de los abortistas coinciden con las pretensiones de su proyecto de ley.
Pero hay más. Los abortistas que han elaborado la encuesta pretenden que tres de cada cuatro ciudadanos partidarios del proyecto del Gobierno son “casualmente” católicos.
Zapatero, la ministra del aborto y el Partido Socialista pretenden mantenerse al margen de esta burda maniobra de distracción, demasiado torpe incluso para ellos, y tratan de alejarse de sus resultados a base de presentar el sondeo como una encuesta realizada por “Catholics for Choice” que difunde en España la mencionada Federación de Planificación Familiar Estatal.
Ni así logran evitar que esta cosa alcance categoría de astracanada. En primer lugar por sus resultados, calcados del proyecto que defiende el Gobierno. En segundo, por la pretensión no demostrada de que la inmensa mayoría de los abortistas resulta ahora que son católicos. Y en tercer lugar porque quien difunde tan poco creíble información es una entidad, el FPFE, subvencionada por el Ministerio de Igualdad.
Una encuesta hecha a la medida del proyecto del Gobierno
Según esta encuesta, más del 80 por ciento de los españoles está a favor de que el aborto sea legal cuando el embarazo represente una seria amenaza para la vida de la mujer, para la salud mental o física, cuando sea consecuencia de violación o incesto y en caso de malformación del feto. Es decir, en todos los casos que defiende el PSOE.
Ateniéndonos a las cifras que proporciona el sondeo, en España, según el Ministerio, el FPFE y “Catholics for Choice”, los abortistas son en España los católicos. Así, se declararían favorables al proyecto abortista del Gobierno en todos sus términos exactamente el mismo número de ciudadanos que se declaran católicos.
Que ningún sondeo en el último año registre unas cifras similares, ni siquiera aproximadas, y que por el contrario todas las encuestas indiquen que el PSOE está perdiendo por causa del aborto del orden de medio millón de votos procedentes precisamente de los católicos, es una circunstancia que los cocineros de este pastel no han tenido la precaución de cocinar antes de presentar sus datos.
22/12/2009 - 13:18
El prelado cree que “matar a un niño indefenso” da a los varones “licencia sin límites” para “abusar” del cuerpo de la mujer
El prelado cree que “matar a un niño indefenso” da a los varones “licencia sin límites” para “abusar” del cuerpo de la mujer
GRANADA, 22 (EUROPA PRESS)
El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, comparó al aborto en su homilía del pasado domingo, en la Catedral, con un “genocidio silencioso” y consideró que la nueva ley sitúa a los profesionales sanitarios –”médicos y enfermeras”– en situaciones “muy similares” a las de los oficiales de los campos de concentración nazis, “en los que no podían rebelarse porque eran órdenes superiores”.
“Pocas imágenes en la historia más tristes que la que han ofrecido nuestros parlamentarios aplaudiendo lo que por fin se ha convertido en un derecho: matar a niños en el seno de la madre. ¿Y a eso le llaman progreso?”, se preguntó el prelado en la misa dominical, de la que informa hoy la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (Odisur).
En su homilía, el arzobispo incidió en que tras la promulgación de la ley los sanitarios se ven sometidos a unas “obligaciones” parecidas a las que tenían los soldados bajo el régimen de Hitler o de Stalin, “o en cualquiera de las dictaduras que existieron en el siglo XX y que realmente establecieron la legalidad de otros crímenes, menos repugnantes que el del aborto”.
“Porque es de cobardes matar al débil”, dijo el prelado, quien hizo a continuación alusión a la “preciosa Edad Media, que nadie se atreve a recordar porque tampoco es políticamente correcto”, época en la que, a su juicio, hubo “una orden militar cristiana” donde los caballeros “hacían el juramento de no combatir nunca con menos de dos enemigos a la vez, porque para un caballero cristiano era indigno combatir de igual a igual con quien no era cristiano. El mundo puede llamarlo estupidez. Yo le llamo valor”.
Para Monseñor Martínez, “matar a un niño indefenso, y que lo haga su madre” da a los varones “licencia absoluta, sin límites” de “abusar del cuerpo de la mujer”, porque “la tragedia se la traga ella, y se la traga como si fuera un derecho: el derecho a vivir toda la vida apesadumbrada por un crimen que siempre deja huellas en la conciencia y para el que ni los médicos ni los psiquiatras ni todas las técnicas conocen el remedio”.
“Sólo existe una medicina para este crimen: el perdón, medicina que sólo conocemos los cristianos. Un médico que haya practicado cientos de abortos y que algún día caiga arrodillado, asombrado de su propia mezquindad humana, es abrazado por el Señor. Una adolescente engañada por el chico que abusó de ella o por sus padres, o por la imagen que tiene de sí misma, siempre tendrá en la Iglesia una casa, una familia y una madre”, mantuvo.
El arzobispo insistió en que “esta licencia para matar” no es más que un “primer paso” de “la pérdida de libertad en nuestra sociedad”, que anuncia además “que estamos ya en una nueva y terrible dictadura -¡terrible!- y que la libertad es una palabra vacía”. “Es el tipo de autoritarismo tiránico de las sociedades primitivas. Y nosotros lo permitimos con una pasmosa tranquilidad, lo consentimos sin alterarnos porque el show tiene que continuar, porque tienen que seguir el consumo y la fiesta”, ahondó.
Francisco Javier Martínez señaló además que el tono de sus palabras no significa que esté “haciendo campaña”, sino que las pronuncia por la “libertad”, “libertad que no dan las leyes, sino que nace de Dios, y que nadie nos puede arrebatar”. “Cada vida vale más que todos los retratos del Museo del Prado, porque es una imagen viva y hablante de Dios. ¡Eso es la belleza!”, indicó el arzobispo que, para concluir, dio dos consejos para la Navidad: adorar al Niño Jesús en el Belén para recordar su significado, y ofrecer a los seres queridos regalos “que no se compran”.